Hasta pronto…

El 20 de Diciembre pasado decía temporalmente adiós a las carreras de montaña. Participaba, junto al incombustible Juan Bermejo Quintero, en la XI edición de la Carrera de Navidad de Cercedilla con mucha ilusión y pocas posibilidades de hacer un resultado bueno; la tendinitis en las rodillas no había remitido.Yo
La carrera comenzó a las 10.30 AM con un primer recorrido por el casco urbano de la hermosa localidad serrana de Cercedilla. Kilómetro y medio por el asfalto del pueblo con los vecinos y turistas jaleando el paso de un numeroso pelotón de corredores.
Abandonamos el piso firme pasada la estación de tren y empezaron los primeros desniveles. Casi todo subida suave, con tramos para hacerlos caminando también, roca suelta, raíces y mucho suelo amortiguado por la panocha caída de los pinos y otras árboles desnudos por el otoño. Esa primera hora de subida por el Valle de la Fuenfría sin problemas, es el terreno donde me siento más cómodo.
Con la bajada comenzaron los pinchazos en ambas rodillas. Primero suaves, luego lacerantes. Mi amigo Juan, un maestro de los descensos, me superó en la bajada con suma destreza. Le perdí de vista en segundos. Después me pasaron unas cuantas decenas más de corredores…La carrera se terminaba para mí.
A la entrada del pueblo, en un estrecho y resbaladizo callejón, me topé con una corredora con la rodilla lesionada. No podía apoyarla. Junto a ella un par de amigas trataban de ayudarla a incorporarse. Un encantador malagueño y un servidor nos acercamos y la ayudamos a recuperar la verticalidad. En cuanto salimos del pasadizo a las calles empedradas del pueblo un agente municipal nos preguntó si necesitábamos ayuda ¿Qué hacíamos? El consenso fue claro, faltaban 800 metros y aquella mujer terminaría la carrera. Así que, turnándonos a las espaldas la pesada carga de la lesionada, entramos en línea de meta. Aquí el momento de la llegada:

http://www.corriendovoy.com/atletismo/119412/carrera-navidad-cercedilla-2014

Creo que jamás me habían aplaudido tanto en un carrera de montaña.
Así que me retiro de los circuitos de montaña hasta Mayo. Me voy a poner a tope ambas rodillas y le deseo lo mejor a la cabra montesa de Juan, mi compi de aventuras.

Juan

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